Escribe tu correo para suscribirte a las últimas novedades y a la Comunidad first team:

Mostrando entradas con la etiqueta teatro. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta teatro. Mostrar todas las entradas

15/3/13

Conrado San Martín: un caballero

0 comentarios


Este miércoles hemos tenido en Fundación first team el privilegio de compartir cuatro horas con un caballero del cine español: Conrado San Martín. A sus 93 años, Conrado sigue diciendo a sus amigos que le avisen cuando habla mal de alguien. Se denomina a sí mismo charlatán y autodidacta. Su amor, su pasión y honradez le dan el privilegio de no callarse. En first team nos ha tenido a todos embelesados desde que ha entrado por la puerta y, en realidad, no ha salido, porque se ha quedado con nosotros para siempre gracias a su aroma, su estela, su estilo y su fuego. 

Decía, antes de la conferencia: "Hablaré poco a poco". Y lo ha hecho con tanta fuerza, honestidad, sinceridad y cariño, que ha encendido corazones y ha abierto puertas y ventanas con aire fresco e inspirador. Ha hecho que se nos cayeran lágrimas, nos ha hecho reír, sonreír y soñar a todos y a cada uno de los que estábamos en la sala.   


El regalo que traía preparado para nosotros no han sido sus películas, sino un documental precioso sobre su vida y un PowerPoint iluminador. Lo que ha elegido contarnos no ha sido sobre él, sino sobre las personas que más impacto y mella hicieron en él: Claudia Cardinale por su belleza y autenticidad; Sergio Leone por su talento cinematográfico y la importancia de la música; Clint Eastwood por su lucha y genialidad; Pepe Isbert por su vocación y estilo propio; Antonio Román por saber contar una historia; y Nicholas Ray por su profesionalidad.

Conrado San Martín es un actor que no tuvo agentes ni marca online. Un actor que tuvo trabajo buscando trabajo y trabajando. Un actor que pescaba sus trabajillos en los años cuarenta con su caña que lanzaba en los estudios, en los teatros, en la calle. Y recogía sabiduría allá por donde escuchaba. Un hombre con una mujer fuerte a su lado, Olga, una mujer guapa, morena y catalana, que con gran sentido del humor, le ha preguntado entre el público porque no hizo más teatro y él le respondió que fue porque estaba casado y con hijos.

El consejo que ha dado a los jóvenes actores y cineastas que abarrotaban la sala ha sido el de llenarse de cultura, escuchar a los demás, leer a los buenos, trabajar con tenacidad y ofrecer ternura y respeto. Toda una lección para todos los que estábamos bebiendo sus palabras. Y es que no puede ser de otra manera. Desde nuestra película juntos, a finales de los años 80, tuve el honor de conocerle y el destino nos volvió a juntar en un teatro. Hoy hemos querido dar a nuestros alumnos en first team el lujo de conocer un poco más al hombre íntegro e independiente que es Conrado San Martín, con sus 93 años, amigo de sus amigos, que ha querido estar presente en la escuela first team para compartir el pasado con los cineastas del futuro. Un lujo, un privilegio.


Gracias, Conrado. Gracias, Juan. Nunca te olvidaremos.



Assumpta Serna y Scott Cleverdon

Presidentes de la Fundación de Interpretación Cinematográfica first team

11/2/13

Centenario del Institut del Teatre. Imaginación al poder

0 comentarios
El día 4 de febrero, Joan Ollé reunió en el precioso escenario de la Escuela Superior de Arte Dramático de Cataluña a más de 20 personas, con motivo del centenario del Institut del Teatre. Todos nosotros éramos el espectáculo: Asunción Balaguer, los tres del Tricicle, Sopa de Cabra, Enric Majó, escenógrafos como Nina y Pep Durán, Joel Joan, Montserrat Carulla, bailarines, críticos de teatro,… Sentados en mesitas de café, tan diferentes en generaciones y en oficios, fuimos desgranando los hitos más importantes de la institución.

Cada uno de nosotros explicamos nuestra conexión con la escuela que nos formó y cambió nuestras vidas para siempre. Muchos recordamos con nostalgia  nuestro “insti” de Elisabets, donde nos encontramos con verdaderos maestros que nos inspiraron para siempre en disciplina como Pawel Rouba o William Layton y que nos dieron herramientas para ser libres creando.

Eché en falta a los actores de mi promoción, como a Francesc Albiol, Silvia Munt, Rosa Novell, Ricard Borrás, Juanjo Puigcorbé y tantos otros. Disfruté con Ramón Ollé, bailarín mágico donde los haya, quien nos hizo llorar a todos con su interpretación bailada de la canción La tieta.

Yo hablé sobre la innovación que bullía en nuestras venas y la necesidad de ser libres que experimentábamos en el año 74-75. Ese año se murió en Cataluña un teatro oficial acartonado para dejar pasar obras, experiencias llenas de nuestra fuerza joven, de espíritu solidario y rebelde, de fantasía y coraje que forzaron a las autoridades reticentes a abrir nuevos espacios, a aceptar nuevas propuestas.

Recordé con Juan Font las clases que hacíamos como grupo viajando en autobús, interpretando personajes en situaciones que debían ser creíbles para los pasajeros que no habían pagado entrada y que no sabían que estaban asistiendo a ninguna representación.

Probando, innovando, experimentando, nos sentíamos unidos, libres. Sin miedo por luchar contra la represión brutal existente esos días y que ejercían “los grises” contra nosotros, a quienes respondíamos con verdaderos cocteles molotov que lanzábamos por las mañanas unidos a nuestros compañeros obreros. Mientras por la noche, les ofrecíamos nuestra fantasía a todos, nuestra imaginación a un público maravillado que experimentaba, como nosotros, el poder de romper con límites establecidos. Fue en esas aulas y en la calle, por las mañanas y por las noches, donde experimentábamos a tocarnos en grupo, a ser consecuentes con lo que pensábamos y sentíamos.

Recordé el rumor que se desató en las aulas del “insti”: se conseguía ser mejor actor si lográbamos romper pudores y ofrecerse, abandonarse al otro actor sin reservas, con una mística en dar sin esperar a recibir. De ese rumor, salió el guión y la película mítica de La orgía, en la que participábamos muchos actores alumnos del “insti” con cuerpos y almas desnudas. 

Así, de esta curiosidad de unos por otros, de esa investigación de cuerpos y sensaciones nacida en las aulas de Elisabets, pasamos a la convicción de que podíamos cobrar y comer por hacer aquello que más nos gustaba en la vida: comunicar con otros, ser espejo de otros, provocar sonrisas y lágrimas. Estábamos convencidos que nuestra vida podía ser una verdadera orgía para los sentidos que provocaba a su vez inspiración para amarse al público que nos veía. Animé a los alumnos a decir lo que pensaban de la escuela, a pedir y a exigir ahora una formación innovadora y pionera en una institución que es suya, porque fue creada para ellos. ¡Imaginación al poder!
Assumpta Serna

Presidenta Fundación de Interpretación Cinematográfica first team